sábado, 26 de enero de 2019

Comer Despacio Reduce La Frecuencia Del Reflujo Gastroesofágico



Existen suficientes evidencias a favor de que los episodios de reflujo gastroesofágico (RGE) aumentan después de las comidas. Este aumento es el resultado de un incremento en el número de las "relajaciones transitorias" del esfínter esofágico inferior (EEI), que es el dispositivo muscular que controla el paso, en ambos sentidos, entre el esófago y el estómago.

También ha sido demostrado que la ingestión de comidas voluminosas aumenta el número de episodios de reflujo, por lo que se recomiendan que sean evitadas en los individuos con síntomas de tales de estos reflujos (pirosis, regurgitación ácida).La distensión del estómago es, probablemente, el factor que más contribuye al incremento del número de episodios de relajación transitoria del EEI y, en consecuencia, del número de reflujos gastroesofágicos tras las comidas (reflujos postprandiales).

Dependiendo de su intensidad, la enfermedad por reflujo gastroesofágico puede ser tratada mediante modificaciones del estilo de vida tales como la eliminación en la dieta de determinados alimentos (tales como comidas grasas, dulces, chocolate, jugos cítricos y bebidas carbónicas) y medicamentos, la disminución del peso corporal, la supresión del tabaco, y la elevación sobre la horizontal de la cabecera de la cama- a las que se pueden añadir, en su caso, antiácidos y/o agentes supresores de la secreción ácida gástrica (antagonistas de los receptores H2 o inhibidores de la bomba de protones).

Estudios sobre la ingestión rápida


El estudio publicado en la revista American Journal of Gastroenterology en septiembre de 2004 ha sido realizado en 20 voluntarios sanos. En dos días separados (A y B) a los participantes se les pidió que ingirieran la misma comida estándar (pollo frito ("chicken burger"), patatas fritas y 400 cc de una bebida carbónica) entre 5-7 minutos (Día A) y en 30 minutos (Dia B); el orden con el que cada participante realizó la ingestión rápida y la ingestión lenta se estableció aleatoriamente. Los episodios de reflujo, tanto los ácidos como los no-ácidos, fueron recogidos durante las 2 horas siguientes a la ingestión.

El estudio demuestra que la ingestión de la comida estándar en 5 minutos se asociaba con más episodios de reflujo gastroesófágico (media = 14) que cuando la ingestión se hizo en 30 minutos (media = 10). El incremento en el número de episodios se produjo en la primera hora tras la ingestión de la comida y este incremento fue causado predominantemente por reflujos de contenido gástrico no-ácido.

La conclusión de los autores del estudio es que dado que la ingestión rápida de la comida produce más episodios de reflujo postprandial, queda por ver si en los pacientes con la enfermedad del reflujo gastroesofágico comer con lentitud tiene efectos positivos sobre el control de los síntomas del reflujo, tales como la pirosis y la regurgitación.

Copyright © Noticias del centro